Metamorfosis invisible.
Es ahora donde sólo me encuentro yo, yo, y mis ganas de perder peso hasta que el número 3 salga en la balanza. No me interesa cualquier cosa, sé que necesito estudiar o algo pero estos pensamientos no se me salen de la cabeza, todos los días quiero comerme el mundo pero hay algo que me devuelve a la tierra. Sólo necesito desalojar toda esa grasa de mi cuerpo para volverme a sentir parte del mundo, por ahora seré un ser invisible, un espectador del que nadie se da cuenta del orígen hasta que el mismo abre sus alas y reluce en su esplendor natural opacado con dieciséis kilos de pura y física grasa. Seré a propósito y sin intenciones quien se aleje de casi todas las personas quienes la conocen, solo para lograr darles una mejor imagen. La misma mejor imagen que nunca logrará ser suficiente para mí misma ni para nadie, el mismo juego engañoso y enclenque que juego hace 6 años y me sigue encantando jugar.